Experiencia: Un pequeño jardín botánico en el colegio

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   Alumnos y maestros de una escuela rural almeriense convierten su patio en una plantación de uso didáctico.
   A lo largo de todo el curso escolar, maestros y alumnos de una escuela rural almeriense han desarrollado, en el patio escolar y en la propia clase, una experiencia educativa orientada a la utilización del jardín escolar como factor de aprendizaje medioambiental y como forma de unión entre alumnos, familias, vecinos y entorno natural.


   Con la puesta en marcha y desarrollo de esta experiencia se pretende que los alumnos adquieran una serie de conocimientos, lo más completos posible, a partir de experiencias motivadoras y realizados de forma sencilla y lúdica, sobre las plantas y el medio ambiente, así como que el jardín escolar sea resorte para la unión, ayuda y solidaridad entre los alumnos de varios niveles y que sirva como una experiencia de relación entre la escuela y la familia.
   La idea básica es aprovechar el jardín escolar como elemento de estudio de las plantas que se van incorporando, introduciendo a los alumnos en el cuidado y limpieza del mismo, estableciéndose para ello turnos de limpieza y cuidados e integrando en dichos turnos a alumnos mayores y pequeños al mismo tiempo.

   Se comienza con la recogida y aportación de las semillas, y a continuación se seleccionan las mismas para que sean las adecuadas a la estación del año en la que nos encontremos. Los padres y madres que quieren participar lo manifiestan al principio de curso en las primeras charlas de tutoría, y se establece un turno para que den unas charlas a los alumnos a lo largo del curso (teniendo en cuenta que la gran mayoría de ellos trabajan en los invernaderos); de esta forma tenemos unos perfectos especialistas en la materia.

   Se procede a continuación a plantar las semillas por grupos o equipos previamente seleccionados atendiendo a la edad, de tal manera que estén integrados por alumnos mayores y pequeños; así unos aprenden de otros y se consigue una mejor relación del grupo. Los alumnos más pequeños se ocupan de las faenas más fáciles, y a medida que aumenta la edad se puede incrementar la complejidad de la siembra, la poda, o de cualquier otra tarea a realizar.

   Riego, cuidado y limpieza

   Después se establecen los turnos de riego, cuidado y limpieza del jardín escolar (debemos para ello implicar a todos). En los recreos y en las horas del área de Conocimiento del Medio, los alumnos trabajarán en el jardín, aproximadamente durante dos horas a la semana, tiempo suficiente para el mantenimiento del mismo, aunque algunas semanas se actuará más o menos tiempo dependiendo de varios factores, como pueden ser el tiempo atmosférico, el estado de las plantas o el grado de suciedad del jardín escolar.

   Cada grupo procederá a la retirada de papeles y de otros objetos arrastrados por el viento, así como a arrancar las malas hierbas. Si es necesario, colocarán los apoyos suficientes para las plantas que vayan germinando, y después regarán, con regularidad, las plantaciones.

   Hay que comentar que contamos también con el apoyo externo y la ayuda de los servicios de mantenimiento de jardinería del Ayuntamiento, para cuando hay alguna rotura del sistema de riego por goteo o bien para arreglar las llaves de paso .

   Una vez al mes, aproximadamente, y en las horas del área de Educación Artística, los niños pintarán su planta preferida dentro de las que tenemos plantadas en el jardín. Los trabajos se exponen luego en la clase, y así ellos mismos comprueban como van creciendo, o marchitándose en algunos casos, esas plantas.

   También se establecen unos turnos para regar el jardín en las vacaciones escolares o durante los fines de semana; normalmente los vecinos que viven mas cerca del colegio se prestan a ello gustosamente, aunque no tengan hijos en edad escolar; de esta forma implicamos a más gente del pueblo en esta bella labor de mantener bonito y agradable a la vista su centro escolar.

   Trabajos de clase

   Mientras tanto, en la clase se va realizando un fichero de experiencias adaptadas a los niveles de los alumnos. Con los más pequeños realizamos dibujos de las plantas y del jardín en general, y también hacemos manualidades aprovechando las hojas y tallos que se van desprendiendo de las plantas. También calcamos tipos de hojas, prensamos flores y hojas, hacemos cuadros con plantas secas, coloreamos fichas y pegamos en ellas las hojas y flores que hemos recogido del jardín, y hacemos libretas de hojas y flores prensadas.

   Parte de estos trabajos pasan a una exposición permanente en las paredes de las clases y en los pasillos del centro y otra parte de esos trabajos sirven para que los alumnos feliciten a sus padres o madres en el día de esas celebraciones.

   Con los alumnos mayores realizamos fichas donde se expresan los siguientes apartados: Fecha de la plantación; nombre de la planta; medición de la planta a lo largo de su crecimiento; tareas de investigación sobre la planta; tipo de hoja que produce, atendiendo a su forma, nervio, o borde; dibujo de la planta; fotografía de la planta, y utilidades de la misma.

   También se realizan murales adecuados a las estaciones del año y su relación con las plantas. Algunos tipos de plantas que tenemos en nuestro jardín son: tomillo, romero, rosales, geranios, azucenas, margaritas, violetas, cactus, pita, cardo, esparto, ortiga, eucalipto, palmeras enanas, pino, ciruelo, laurel, girasol. etc.

   Resultados y evaluación

   Todas estas actividades sirven de evaluación de la experiencia, y podemos decir que esta es una estrategia didáctica, ubicada en un espacio físico, donde se desarrollan multitud de actividades, se relacionan alumnos con edades de tres, cuatro o cinco años hasta llegar a los alumnos mayores, que pueden tener diez u once años de edad. Asimismo, se hace participe a las familias en un proyecto común, y se realiza una enseñanza activa, participativa y eminentemente lúdica .

   Por último, señalar que se consiguen objetivos tan diferentes e integradores a la vez como son los siguientes: conocer las plantas de su entorno; respetar y disfrutar con el medio ambiente; relacionar a todos los alumnos del centro en una idea común; integrar a los alumnos mayores con los más pequeños; comprometer a los padres y madres en un proyecto común; valorar la importancia de las plantas ( fotosíntesis , purificación del aire, alimentación, ornamentación, medicación, vestimenta…), y mantener la limpieza del patio y del centro en general.

   Miguel Hernández Montejo. Maestro del C.P. “Adra la Vieja”, de La Alquería, Adra (Almería).
   Mª Ángeles Iáñez López. Maestra del C.P. “Balanegra”, de Balanegra (Almería).
   Con la autorización de: http://comunidad-escolar.pntic.mec.es

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