Personalidad: El riesgo del autoengaño

3.gif

   Todo hombre sensato ha de tener una sana y equilibrada preocupación por saber si actúa bien o no.
Una reflexión positiva
que nos haga estar prevenidos
contra el autoengaño.


   Porque en las vueltas y revueltas de la vida aparecen muchas ocasiones de obrar mal y apenas reparar en ello. Y aunque somos libres de elegir nuestras acciones, no lo somos tanto para eludir luego las consecuencias de esas acciones que hemos elegido.


   Por ejemplo, podemos elegir tirarnos a la calle desde un quinto piso, pero no podemos eludir lo que nos sucederá cuando nos estampemos contra el suelo. De la misma manera, podemos optar por ser deshonestos o corruptos en nuestro trabajo, con nuestros amigos o con la sociedad, pero no podremos escapar de sus consecuencias.
   -—Bueno, hay bastante gente que sí escapa, puesto que, por desgracia, no todos los corruptos son descubiertos ni acaban en la cárcel.

   Las consecuencias penales o sociales quizá puedan eludirse, pues depende de que nos descubran o no.

Pero el daño personal que con
cualquier quebranto ético
se hace uno a sí mismo
es ineludible siempre.

   Somos libres de elegir ante cualquier situación, pero nunca podemos dejar de cargar con la otra cara de la moneda. Sin duda, muchas veces nuestras decisiones tendrán consecuencias que preferíamos no padecer, y hemos llegado a ellas por no saber bien qué había en la otra cara de esa elección, y es entonces cuando nos damos cuenta de que nos hemos equivocado.

Sin embargo,
no son nuestros errores
lo que más nos daña,
sino nuestra respuesta ante ellos.

   Porque, como decía Cicerón, todos los hombres pueden caer en un error, pero sólo los necios perseveran en él. Cuando una persona no reconoce sus errores, no los corrige, o no aprende de ellos, se introduce en una espiral de autoengaño y encubrimiento que potencia esos errores y causa un daño mucho más profundo.

   -—Lo malo es que supongo que todos tendemos en cierta manera hacia el autoengaño y el encubrimiento de nuestros errores.

   Por eso la educación del carácter requiere un serio esfuerzo personal en ese sentido: cuando cometas un error, no te escudes en tu debilidad, no te lances a señalar defectos de otras personas, a culpar o acusar a otros. Es verdad que también habrá culpa en otras personas, pero hay que evitar que esa parte de culpa ajena te impida ver la tuya. Cuando observes en ti un error, lo verdaderamente necesario es, simplemente, que lo admitas, te corrijas y aprendas de él: de esta manera, además, una experiencia negativa puede convertirse en algo muy positivo.

   Y si ves que tu pensamiento deriva enseguida hacia cuestiones que están fuera de tu alcance –fuera del círculo de influencia de que hablábamos antes–, frena en seco y vuelve a empezar. Hemos de tener la valentía de descubrir y afrontar las áreas de error o de debilidad que hay en nuestras vidas, para eliminarlas o reformarlas.

   -—También será positivo conocer nuestras áreas de talento, para potenciarlas, supongo.

   Sí, y en ambos casos el proceso de avance es muy parecido: establecer una meta personal, hacer un propósito de mejora y mantener un compromiso serio con uno mismo para cumplirlo (un compromiso serio y firme, pero también cordial y deportivo).
   Alfonso Aguiló. Con la autorización de: www.interrogantes.net

Otros temas relacionados:
Discernir los propios sentimientos 
Amplio debate sobre la verdad 
Otros artículos sobre las CAPACIDADES 

Enviar a un amigo

Anuncios

One Response to Personalidad: El riesgo del autoengaño

  1. Prrety dice:

    Excelente aporte para reflexionar y mejorar nuestro ser, proceder, manera de pensar y más que todo analizar dentro de uno el error ese peldaño quebrantado y quizás dejado antes de poder escalar …
    Yo valerosamente agradezco al autor del artículo…Vivo sola con una nena de 5 años ya casi en casa no hay nadie, todo el tiempo la paso entre mi trabajo y mi pequeña. Sin embargo he recibido ciertas recomendaciones de mejora por parte de mis directivos.Al inicio me dio coraje saber que poco valoran y creen en mì.
    Este remordimiento de culpa y sentimiento de inferioridad ha ido calando en mi. Por ello, me he propuesto a leer un artículo de autodominio y todo aquel que se relacione al tema de la personalidad.
    Ahora entiendo que en vez de quejas, victivismo o lamentos se debe reconocer y aprender a salir de cada error.
    DIOS es muy grande y la sabiduría del hambre complementada con la lectura es sólida…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: