Los deberes

8.gif

   Los deberes para casa tienen una justificación didáctica. En el proceso de enseñanza, después de los planes, de la motivación de los alumnos, de la presentación de la materia y de la dirección de las actividades de los alumnos, el profesor aplica los procedimientos destinados a integrar y fijar el contenido curricular de su asignatura.    Todo aprendizaje parte de un sincretismo inicial y pasa a un análisis más detenido de los pormenores de la materia, que constituyen el conocimiento que se va a adquirir. La tercera fase es la integración superior donde se organizan dinámicamente los hechos aprendidos. Para ello hay dos procedimientos: la recapitulación y el ejercicio. Los deberes para casa son una oportunidad para realizar ejercicios variados que facilitan la integración de los contenidos.   Para consolidar y fijar lo que se ha enseñado a los alumnos caben dos procedimientos: el estudio dirigido y las tareas escolares o deberes. Las tareas constituyen un complemento indispensable para las clases porque el alumno puede realizar ejercicios prácticos correspondientes a los contenidos teóricos de las clases. Es un estímulo para repasar la materia estudiada en clase y un factor eficaz para formar buenos hábitos de estudio.

   Se podrían señalar algunas normas sobre la preparación, imposición y corrección de los deberes:

   Deber ser ejercicios prácticos del contenido de la clase. En ocasiones consisten en terminar los ejercicios de la clase y otras veces tareas nuevas.

   Una duración aproximada podría ser ésta: en primaria, los deberes curriculares ocuparían de media hora diaria en los primeros cursos (6 años) a una hora en los últimos (11 años). En educación secundaria la duración oscilaría entre una hora y cuarto en primero (12 años) a dos horas en cuarto (15 años).

   La cantidad de deberes debe ser supervisada por el tutor siempre que sean varios los profesores especialistas los que manden tareas para casa. Una de las críticas contra los deberes ha sido la irregularidad de los contenidos. Unos días se mandan pocos y otros se acumulan excesivamente provocando el agobio de alumnos y padres.

   Hay que evitar la rutina y los ejercicios repetitivos poco significativos.

   Es muy positivo el uso de la agenda escolar donde el alumno va anotando las tareas y los padres en casa pueden controlar y ayudar a los hijos.

   Una condición necesaria es que esos deberes han de ser examinados y corregidos por el profesor o por los propios alumnos dirigidos por el profesor.

   Los alumnos han de tener un tiempo diario para la lectura, los juegos y la convivencia con sus hermanos y padres.

   Respecto a la legislación cabe señalar el Estatuto de Centros Escolares aprobado por la Ley Orgánica 5/1980, de la Jefatura del Estado, de 19 de junio. En su artículo 13 señala que durante el período preescolar y los dos primeros cursos de escolaridad obligatoria, las tareas para realizar fuera de las horas de clase quedan totalmente suprimidas. A partir del curso tercero se podrán encomendar tareas en el hogar con un aumento progresivo según la edad de los escolares, procurando, no obstante, que en ningún caso se vean los niños precisados de emplear en dichas tareas el tiempo de que disponen para juegos, diversiones y convivencia en el seno del hogar, ni disminuir las horas de descanso.

   Cabe también señalar la Resolución de la Dirección General de Ordenación Educativa dando normas sobre la realización de trabajos escolares fuera de los centros de E.G.B., de 3 de octubre de 1973. (BOE 18-X-1973). Respecto al aspecto cuantitativo se dice que se graduarán cuidadosamente este tipo de actividades de tal forma que la intensidad sea directamente proporcional a las edades de los alumnos. Sobre el aspecto cualitativo se señala que además de los trabajos mecánicos repetitivos, también caben la consulta de libros, la búsqueda de información y las tareas de expresión y creatividad.

   En la mayoría de los centros se mandan deberes a los alumnos y los padres suelen estar de acuerdo con esta práctica, siempre que se respete el descanso de fin de semana, especialmente del domingo.

   Los deberes cumplen las funciones de adquisición de hábitos de estudio y de integración y fijación de los contenidos curriculares.

   El papel de los padres puede ser muy importante, aunque no es necesario que sepan trigonometría u otros contenidos. Su labor será interesarse por la vida escolar del hijo, comentar las tareas de la agenda escolar, ayudar a planificarlas y estimularle a la terminación.
Arturo Ramo García

Otros temas relacionados:
La actividad de los alumnos 
El trabajo individual (LSER) 
Otros artículos sobre las TÉCNICAS DE ESTUDIO 
CD con 4 programas educativos: Nueva ortografía 5º P, Nueva Ortografía 6º P, Análisis sintáctico y Estadística y utilidades
Enviar a un amigo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: