Personalidad: Una vida sin disfraces

10.gif

   Todos solemos contemplar con admiración a las personas, familias o instituciones que están basadas en principios sólidos y hacen bien las cosas. Nos admira su fuerza, su prestigio, su madurez. Y nos preguntamos: ¿cómo lo logran?, ¿cómo podría yo aprender a hacerlo así?

   Lo malo es que muchas veces buscamos la clave en cuestiones que no pertenecen a la sustancia del problema. A lo mejor queremos un consejo que sea una solución rápida y milagrosa a nuestros problemas, como si fuera todo cuestión de una sencilla cosmética de los valores.

   Al calor de ese afán por los remedios rápidos, ha surgido en los últimos años una extensa literatura dedicada a la efectividad personal, que a menudo parece ignorar el proceso natural de esfuerzo y desarrollo que la hacen posible. Es el esquema del «hágase rico en una semana», «aprenda inglés sin esfuerzo», «cómo ganar un montón de amigos», «cómo causar buena impresión», etc. Lo habitual es que esos libros proporcionen una serie de consejos más o menos eficaces para solucionar problemas superficiales, pero suelen dejar de lado las cuestiones de fondo.

   Sin embargo, desde los filósofos griegos hasta nuestros días, los autores que han estudiado seriamente la búsqueda de las claves del vivir con acierto, se han centrado básicamente en los esfuerzos que el hombre hace por asumir ciertos principios y valores como la honestidad, la justicia, la generosidad, el esfuerzo, la paciencia, la humildad, la sencillez, la fidelidad, el valor, la prudencia, la lealtad, la veracidad, etc. Y no como una cuestión cosmética, sino profunda, que busca cambiar por dentro a la persona, constituir hábitos y rasgos que conformen con hondura el propio carácter.

   Podría compararse a las labores del campo. Sería ridículo olvidarse de sembrar en primavera, querer holgazanear luego durante todo el verano, y pretender al final acudir afanosamente en otoño a recoger la cosecha.

Tampoco se puede pretender
cosechar una vida lograda
sin haber puesto previamente
los medios necesarios.

   En las labores del campo, como en la vida del hombre, lo normal es –aunque siempre se está expuesto a incertidumbres–, que al final se cosecha lo que se siembra. Y si no se siembra, si el campo no se trabaja, lo normal es que no se recojan más que malas hierbas.

   En la mayoría de las relaciones humanas ocasionales, se puede salir del paso mediante técnicas superficiales que dan resultado a corto plazo. En esas estrategias se centran los autores que antes hemos mencionado. Y ciertamente se puede producir una impresión favorable ante otras personas mediante el encanto y la habilidad personales, o mediante cualquier técnica de persuasión, pero esos rasgos secundarios no tienen ningún valor en relaciones personales prolongadas.

   Puedes producir de modo ficticio una buena imagen en un encuentro o un trato más o menos ocasional, pero difícilmente podrás mantener esa imagen en una convivencia de años con tus hijos, tu cónyuge, tus compañeros o tus amigos (o contigo mismo).

Si no hay una integridad personal profunda
y un carácter bien formado,
tarde o temprano los desafíos de la vida
sacan a la superficie
los verdaderos motivos.

   Hay personas que presentan una imagen exterior de cierta categoría personal, e incluso logran un considerable reconocimiento social de sus supuestos talentos, pero en su vida privada carecen de una verdadera calidad humana. En esos casos, lo normal será que, antes o después, esa mezquindad personal se acabe trasluciendo en su vida social y en todas sus relaciones humanas prolongadas, echando por tierra su efímero triunfo anterior. Alfonso Aguiló.
   Con la autorización de: www.interrogantes.net

Otros temas relacionados:
Personalidad: Estilos de vida 
Aplazar la gratificación 
Otros artículos sobre las CAPACIDADES 
CD con 4 programas educativos: Nueva ortografía 5º P, Nueva Ortografía 6º P, Análisis sintáctico y Estadística y utilidades

Enviar a un amigo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: