4. La entrada en los Institutos: 1º de ESO

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   Cuando los padres van a matricular a su hijo al instituto, suelen interesarse porque caiga en buen grupo, a ser posible con los compañeros buenos que tuvo en primaria. A veces, en los institutos, no hay plazas, y los alumnos, han de optar por otros institutos, donde es probable, no caigan con ningún compañero, del curso anterior. Lo que normalmente no suelen querer es que haya alumnos conflictivos, repetidores que puedan estar desmoralizados, y puedan influir negativamente a su hijo, y le puedan quitar las poquitas ganas, de estudiar que su hijo trae.

   Si el alumno, está propuesto desde el colegio, para recibir clases de refuerzo en alguna de las materias instrumentales, irá sin duda a los grupos de refuerzo de lengua, o refuerzo de matemáticas. En estos grupos, suelen encontrarse alumnos que han tenido una escolaridad en primaria, con déficit en alguna de las dos áreas instrumentales básicas, lengua o matemáticas, aunque lo más probable, suele ser que flojeen en ambas. Además en estos cursos, es donde más repetidores hay, dado que al fallar en los aspectos básicos, el resto de las materias, suelen cojear. Así nos encontramos, con clases de refuerzo, donde al menos 3/5, son repetidores, teniendo el resto alumnos una escolaridad deficitaria en primaria.

   Puede haber grupos, que lo forman repetidores de 1º de eso, alumnos que han sido propuestos para refuerzo de lengua, y otros alumnos que han sido propuestos para refuerzo de matemáticas.

   El grupo se separará en las 2 horas de refuerzo, yendo unos a refuerzo de matemáticas y otros a refuerzo de lengua.

   El problema que hay en este momento, es que no hay posibilidad de que el alumno, pueda recibir refuerzo de lengua, y refuerzo de matemáticas, que en la mayoría de los alumnos, van parejos.

   Esta carencia legal, en algunos casos se resuelve, haciendo un diagnóstico inicial, en las mencionadas áreas, y si se ve un desfase de nivel de competencia curricular, igual o superior a dos años, se integran al aula de educación especial, dependiendo de las disponibilidades de la misma, con lo que además de masificar dichas aulas, y “etiquetar” al alumno de necesidades educativas especiales, con lo que ello conlleva de carga psicológica para el alumno, le genera otros problemas de integración a su grupo ordinario.

   Normalmente un alumno adolescente, que nunca ha ido a especial, no desea ir, por grande que sea su desfase curricular, con lo que se atenta contra el primer principio de toda reeducación, que consiste en contar con la buena voluntad del educando, que quiera hacerlo. Para paliar esta deficiencia inicial, se les suele compensar, bajando exigencias curriculares, que casi les garantizan un aprobado en la materia objeto de reeducación, con la condición de que se porten bien, y hagan un poquito, por mejorar. Es evidente, que las aulas de E. especial, en los Ies, no tienen capacidad para acoger a todos los alumnos, que presenten los desfases curriculares de las instrumentales, ni que la supuesta adaptación curricular individualizada, nos parezca la mejor solución, al no haber claridad de mínimos, generando otros muchos problemas.

   El problema de horarios, ¿cuándo y cuánto refuerzo ha de hacer en aula de apoyo? ¿qué materias no instrumentales, se pierde parcialmente, totalmente? Si coincide el horario, y se pierde la materia instrumental, en la que precisa apoyo, la distancia respecto al grupo, aumenta en la medida, que el alumno, pronto aprende, que portándose bien va a aprobar la materia, con un “aci”, que le va a permitir promocionar, lo que supone un agravio comparativo respecto a sus compañeros, que buscarán la forma de ser también discriminados positivamente.

   El caso es que la administración, permite la existencia de grupos de refuerzo, y grupos donde los alumnos no dan refuerzo, a los que obliga a dar 2º idioma, en este caso, francés. Teóricamente, los grupos de refuerzo, cuando dieran el refuerzo de lengua, o el refuerzo de matemáticas, no podrían superar la ratio de 15 alumnos, para permitir adaptarse a los diferentes ritmos y capacidades de cada alumno. En la práctica, esto no es así. Los grupos de refuerzo, también tienen 3O alumnos más o menos, se nos dice, que por exigencias de horarios, con lo que los refuerzo, son un nuevo parche, a los que nos vamos acostumbrando, como a los típicos vaivenes de optatividad, itinerarios, promociones,…etc., que hemos padecido en los 7 últimos años, en la eso.

   En este momento y dada la situación en que vienen los alumnos a los institutos, en general, ni se está dando una respuesta que responda a los intereses de los alumnos, y mucho menos a sus necesidades.

   Si la administración creyese en el enriquecimiento que supone la heterogeneidad de alumnos, en un mismo aula, no estaría permitiendo ni que hubiera grupos, que dan de optativa francés, que a priori, suelen ser los mejores estudiantes, ni que los que tienen necesidades de refuerzo en las instrumentales, estuvieran en grupos aparte, y mucho menos que en éstos además de encontrarse la mayoría de repetidores, estén igual de masificados que los anteriores.

   El problema, es que no se pueden defender clases heterogéneas, cuando han de estudiarse asignaturas como inglés, matemáticas…, donde aunque todos teóricamente lleven los mismos años, estudiándolas, no se han hecho controles de mínimos, y mientras hay algunos estudiantes de idioma, que no saben más de 20 palabras, otros te entienden y casi hablan el citado idioma. ¿Cómo van a recibir las mismas clases, si sus niveles iniciales distan tanto?…

   Si hablamos de intereses, expectativas, las diferencias se acentúan más aún. Si se quisiera realmente atender a la diversidad, de alumnos, que entran cada año en los institutos, en la situación actual, el abanico de opciones habría que ampliarlo y adecuarlo preferentemente a sus intereses, capacidades, y expectativas.

   Lo que sucede es que quienes suelen tomar decisiones, están bastante alejados, del día a día, de los alumnos de la eso, y en educación nos jugamos demasiado, para dejarlo todo en manos de la buena voluntad…

   En la actualidad, si a un instituto entran 100 alumnos en 1º de eso, repiten unos 40 alumnos. De éstos, la mayoría o son de refuerzo o se les propondrá para refuerzo el próximo año. La repetición, va a serles útil, a unos 10 alumnos, que tomarán conciencia, de que hay que estudiar. Los otros 30, no harán gran cosa, sino aumentar su desinterés por los asuntos académicos. De éstos, al menos, 15 serán expulsados, varias veces, iniciando una escalada de apatía, desmotivación, absentismo, expulsiones, cambios de centro, en el 2º año de primero de eso.

   Puede haber alguno, que en este 2º año, no sume en total, 10 días de permanencia en clase, teniendo conocimiento de los mismos, asuntos sociales, que procurará meterlos en clase, para sacarlos de la calle, pero que no tardarán en ser expulsados, porque a éstos, hasta la fecha, el instituto, no los ha sabido enganchar.

   Como promocionan a 2º de eso, con la mayoría de asignaturas suspensas, después de haber repetido primero, tendremos más de lo mismo: faltas de respeto, agresiones, expulsiones, absentismo…, y así hasta que cumplan los 16, aunque para evitar tanta expulsión, suelen tomarse ellos bastantes días, siendo el absentismo, un mal menor, conocido y aceptado, que evita papeleo de expulsión.

   De los 1OO alumnos que entraron en 1º, 30 terminarán la Eso, sin problemas ni repeticiones. Otros 2O, llegarán a obtener el título de secundaría, teniendo alguna suspensa, o habiendo repetido algún curso. Quince o veinte, habrán llegado al segundo ciclo de la eso, pero arrastrando asignaturas instrumentales, o con algunas pendientes de 3º y 4º de eso, no obtendrán título de graduado en secundaría, pudiendo haber repetido en alguna ocasión. En 3º y 4º, la asistencia a clase baja escandalosamente, puede haber clases con una asistencia media de 12 -15 personas, como mucho, aunque haya 30 matriculados en el curso.

   Los que faltan son los que han perdido toda esperanza de sacar título alguno, cuya cifra está por un 35% , según zonas.

   Para evitar semejante situación caótica, la administración, por una parte va a ver si el alumno se anima y no repite si le quedan suspensas 3 o menos asignaturas; incluso puede obtener el título, aunque le queden 9 suspensos. Es decir, que si un alumno, tiene las sociales de 2º, 3º y 4º de Eso, suspensas no le cuenta como 3 suspensas, sino como una sola. Así, las cifras pueden cuadrar mejor, y en vez de tener un 50% de intitulados en graduado en secundaria, puede aumentar la cifra y llegar hasta al menos un 70% de alumnos, que pudieran obtener el título en secundaria.

   Bastante ha cedido la administración, al permitir que el alumno repita 1º de eso, ya que como es sabido, antes se promocionaba automáticamente, aunque tuviera todas suspensas, o el alumno hubiera sido un absentista, por faltas injustificadas, y es que a estas alturas, hasta los padres, se preguntaban, ¿cómo podía ser esto posible?….

   Por otra parte, la idea de ciclo, nunca cuajó en los institutos, por más que algunos maestros apuntaran las ventajas de la continuidad, que supone un mayor conocimiento e implicación…; la verdad es que la complejidad de los horarios en los “macro institutos”, la despersonalización consecuencia de estas estructuras, y la poca experiencia, en establecer relaciones más flexibles, proyectos educativos adecuados a la nueva situación, para muchos forzada, de tener que tratar con toda la población, en un tramo de edad desconocido…, eran demasiadas variables, que suponían un riesgo excesivamente alto, que lógicamente ha generado la difícil situación por la que todavía atraviesan los institutos…

   Y es que aunque se han acercado posturas, por una parte, es innegable el esfuerzo de adaptación que hacen diariamente los profesores; por otra parte, recuérdese, que la administración, pretendía inicialmente, dar el graduado a todo el mundo, por ello, suprimió la doble titulación. Antes, los alumnos, que no aprobaban todas, tenían el certificado de escolaridad. Hoy no le queda más remedio que aceptar las cifras y los hechos. A la vista de los datos, hoy lo que un alumno puede hacer al entrar a 1º de eso, es una de estas 3 cosas:

   1. Si no tiene lagunas en las materias instrumentales, elegir de optativa el 2º idioma: francés. Como además de francés, tendrá otras nuevas materias, como tecnología, bueno será que se vaya preparando para lo que se le viene encima, después del verano, y comience a repasar 15 o 20 días, antes de empezar el curso, los contenidos esenciales de Lengua, matemáticas, inglés, de 6º de primaria. Así, además de engrasar las neuronas, actualizará los mismos, para evitarse, males mayores. Como siempre, es mejor prevenir, sin agobiarse.

   2. Si uno es de los que ha ido tropezando en primaria, con las matemáticas, lengua o inglés, y además le gusta poco estudiar, pues que elija refuerzo de lengua, o refuerzo de matemáticas, la que tú creas, que se te da peor.

   Es probable que acabes repitiendo 1º de eso, pero te habrás librado de estudiar francés, ya que con el inglés, tienes bastante, aunque tú estás peleando con el español, o con las matemáticas. Ánimo, estudia y conseguirás mejores resultados. No te desmoralices. Si los libros, siempre han sido una pesada carga, lee lo que más te guste, “Harry Potter”, los deportes en el periódico, o revistas varias; repasa las operaciones básicas: multiplicación…, que te van a venir muy bien, cuando comiences las clases, así entrarás con buen pie…

   3. Si a ti, el colegio nunca te gustó. Te aburrías, en casi todas las clases, y lo único que te atraía del colegio, era el recreo, no creo, que te ilusione comenzar en el instituto. Has repetido en primaria, y te han quedado bastantes, porque a tí, lo de estudiar, como que no se te da bien, aparte que tampoco, lo has intentado mucho, y dices que te da igual repetir o no, tener título al final o no…

   Si vas a ir a la fuerza, porque te obligan tus padres, los asistentes sociales, que amenazan a tus padres, con denunciarlos al juez, o quitarles la ayuda familiar, si no te obligan a asistir, puede que este año, tengas mejor suerte, y te enseñen cosas que a ti, te pueden interesar. Además, está bien juntarse con los compañeros, ya sabes que por probar que no quede.

   Ojalá este año, te sorprendan, y ¿quién sabe, a lo mejor, hay ordenadores, y puedes aprender conectándote a internet?…, pero no te hagas ilusiones, pues no te van a dejar acceder a esas páginas, en las que estas pensando, sin embargo, es posible, aunque poco probable, que se “enrollen” en el instituto, y te atiendan respondiendo a tus intereses, necesidades y capacidades. En cualquier caso, puedes dejar de hacer el” golfo” e ir de legal, si te lo propones, porque tú sabes, que a la larga trae más ventajas…
   Con la autorización de: S. Sánchez García. http://rutas6.blog.com.es/

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