2. Propuestas de mejora para final de Primaria y ESO

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   ALUMNOS:

   Aprender es un reto, para valientes. Algunos tienen miedo a fracasar y no lo intentan con la energía suficiente. Prefieren ir a lo fácil, lo cómodo, por eso eligen “hacer el tonto”, “ir de graciosillo”…etc., y no aprovechan su estancia en el centro educativo como debieran.    Lo fácil y cómodo, no son la mejor opción. El precio que pagan es alto, pues conforme pasa el tiempo, más se pierden del resto de compañeros, y para ocultar sus escasos conocimientos y su complejo de inferioridad, que les hace sentir mal, siguen llamando la atención, con faltas de respeto a sus compañeros, profesores…etc. A veces les sale bien, y consiguen granjearse la simpatía de otros compañeros, que están en parecida situación.   Pero amigo, tu tutor(a) sabes que acabará con todas tus malas jugadas. Se las sabe todas, se juntará contigo, y te hablará convincentemente de tu realidad, te descubrirá. Frente a él, poco puedes hacer, porque no dudará en juntarse con tus padres, y por más que ellos quieran sobreprotegerte, con “siempre ha sido así, es cosa de críos, a ver si cambia…”, te obligará a cambiar, a ti, y también la relación con tus padres, que ya no será tan permisiva.

   Llegará a acuerdos por escrito, contigo, con tus padres, y si alguien no cumple, aparte de demostrar que no tiene palabra, no dudará en aplicarte, la sanción más contundente, que puede ir desde “ridiculizarte”, si tú pretendes ridiculizar a alguien, faltando al respeto, para que te pongas en el lugar del otro, y sientas y aprendas, que hay conductas socialmente inaceptables, a proponerte para que te expulsen un mes, a tu casa, si tus padres no cooperan, para que así ellos sepan la prenda que han malcriado.

   Si siguen sin cooperar, quizás el juez de menores, haya de vérselas con ellos. Claro que si tus padres, cooperan, bastará con que te mire, para que tú entiendas, que si te pasas de listillo, sufrirás las consecuencias de tus acciones, y no te quedarán ganas de intentarlo de nuevo.

   Así, que dadas las cosas, mejor que si quieres llamar la atención, en clase, te dediques a aprender al máximo de tus posibilidades, porque así conseguirás no sólo tu satisfacción personal, al aprender nuevas e interesantes cosas y desarrollar tus capacidades, sino el elogio entusiasta y sincero de tu tutor, la aprobación y respeto de tus compañeros, además de ser tu obligación. Por cierto, además de derechos tienes obligaciones, entre las que te recuerdo está la de “respetar y obedecer siempre a tus padres”, y en su ausencia, a los tutores legales.

   El mismo respeto y obediencia, debes a los profesores del centro, que en ausencia de tus padres, son los responsables de tu custodia, así que, ponte las pilas, sintoniza buena onda, y estaremos de “buen rollito”.

   No te olvides, que vas al centro educativo, además de a aprender a convivir, a trabajar para obtener unos conocimientos, que te van a ser más útiles, de lo que ahora puedas imaginar, y que este aprendizaje requiere que tú te esfuerces. Nadie va a aprender por tí, ni va a elegir, atender o distraerse, esforzarse en aprender, o ir de flojo. Tuya es la elección y la responsabilidad. Todo depende de ti.

   Como te supongo buena intención, si has leído hasta aquí, quiero darte las gracias, porque sé que tú, elegirás acertadamente.

   Permíteme algunas sugerencias, que te pueden ser útiles:

   . En clase, sigue las indicaciones del profesor, pon atención a sus explicaciones, y procura ir al día, sin dejar para mañana, lo que puedes hacer hoy.

   . Si te pierdes, o no entiendes algo, pide ayuda, pregunta, no te quedes con dudas. Tu profesor, estará encantando de ayudarte, y le alegrará comprobar que a tí te interesa aprender.

   . En el recreo, puedes divertirte, con tus compañeros y amigos, pero no hagas el gamberro, para llamar la atención, ni abuses o pegues a los menores.

   . Si eres objeto de burlas, insultos, faltas de respeto por parte de algún compañero, no aguantes ninguna humillación. No entres al “trapo”, de los provocadores. Huye de esa situación, o de esos compañeros, como si se tratara de un perro que tiene la rabia.

   El patio de recreo, suele ser grande y espacioso, busca otro lugar, y pasa de los comentarios. Uno no se pone a dialogar con un perro con rabia, y si se lo encuentra por la calle, no dudará en cambiar de calle, para ponerse a salvo. No se le ocurre a una persona con juicio, ir a ver si no le muerde, o a ver quién es el dueño, para decirle que lo ate, o que le ponga un bozal.

   Primero, se pone uno a salvo, y luego sí, acude al tutor, o profesor de guardia, o director…, y comunica lo que ha ocurrido.

   . No caigas en la tentación de devolver los insultos, porque entonces les darás a los agresores argumentos para defenderse y contraatacarte.

   . Si ves, que tus denuncias, no resuelven la situación, comunícaselo a tus padres, que tomen parte en el asunto, y vengan al centro para hablar con tutor, o director. Estos tendrán que llamar a los padres de los alumnos “maltratadores”, y buscarán llegar a acuerdos, tras aclarar la situación. Pueden concluir con alguna propuesta de expulsión, si hubiere lugar.

   . En cualquier caso, renuncia a las peleas. Procura que el que te busque, no te encuentre. No te calles, habla con tu tutor, padres, director. Es mejor, una retirada a tiempo, que tener que lamentarlo.

   . Si te amenazan, que te van a esperar a la salida, para pegarte una paliza, comunícalo al tutor, o en su ausencia al director. Ellos no sólo te van a proteger, sino que pondrán los medios, para que esto no se repita, llamando a la policía, si fuera necesario…

   . No permitas que ningún “malcriado”, te amargue la vida; si sigue con amenazas, de ya te pillará por la calle, fuera del entorno escolar, si te “chivas,” por “acusica”. Lo mejor que haces es pasar de él, o de ellos, y dedicarte a la gente que te quiere, a las cosas que te gustan. No pretendas urdir un plan, para dar un escarmiento al “matón” de turno. La vida ya se encarga de eso.

   Tú mantén una buena condición física, haciendo deporte para divertirte y mantenerte en buena forma, comiendo sano, bebiendo agua, descansando, y antes de que te quieras dar cuenta, la supuesta amenaza, habrá desaparecido de tu vida.

   . Es importante, que no estés resentido con ellos, ni con nadie. El resentimiento te perjudica. No vale la pena; no permitas que la gente que menos te importa, controle tu vida. No les des ese poder. Tu vida es tuya, te pertenece, a ti, y tú no vas a consentir que ningún pobre infeliz, te arrastre en su desgracia. Ya sabes, sobre todo “buen rollito”, contigo mismo.

   . Las peleas se saben cómo empiezan, pero nunca se sabe, cuándo y cómo acaban, una vez empezadas. Así que, por favor, evítalas siempre que puedas.

   Si alguna vez, te vieras envuelto en alguna, y preso del miedo, ira, rabia, te cegarás y te dedicases a devolver golpes, piensa que podrías herir gravemente e incluso matar a alguien, porque cuando uno está “secuestrado emocionalmente”, no se pueden predecir las consecuencias de sus acciones.

   PADRES:

    Sé que trabajáis duro, para que en casa no falte nada. Sé, que apenas tenéis tiempo y sin embargo lo sacáis de donde haga falta, para ocuparos de la educación de vuestro hijo. A quienes están leyendo estas palabras, sé que es quienes menos lo necesitan, porque suelen ser los padres más responsables, los que acuden a las reuniones del centro, cuando se les cita, o a petición propia, para interesaros por la marcha de vuestro hijo.

   Estas sugerencias les vendrían mejor a los que no sacarán ni tiempo, ni energía, para ocuparse en formarse, para bien educar a su hijo, que ya empieza a dar problemas, en casa, su barrio, la escuela, el entorno comunitario…

   Algunos de éstos padres, para compensar su desatención a sus hijos, no dudarán en premiar las fechorías del mismo, colmándolo de regalos nada apropiados a su edad. Qué decir, de los regalos prematuros de motos pequeñas, “mini car”, patines con motor…, y otros artilugios que vemos en niños, que aún no tienen 10 años, y van acelerando, en las vías públicas, de manera inconsciente, sin la menor idea de educación vial, poniendo en peligro a los viandantes y a ellos mismos.

   . No aceptar ningún tipo de chantaje de parte del “aprendiz de tirano”, del tipo: “pues si no me traes este juguete, me voy a portar mal”…, si el niño insiste en su conducta desafiante e infantil, se le trata como cuando era un niño pequeño.

   Recordar que si el niño se escapaba de pequeño, y se ponía en peligro en la calle, por la posibilidad de atropello, nada mejor que un azote a tiempo, en el trasero, para acabar con las ganas de ponerse en peligro.

   No os estoy invitando al uso de la violencia, que tan perjudicial es, en la medida que luego el niño imita lo que ve y aprende ésta. Habréis de prescindir, del uso de la misma. Pero el niño debe de aprender, que no aceptaréis, chantajes, manipulaciones, amenazas, insultos…, o cualquier falta de respeto. En esto no debéis transigir. Si lo dejáis claro, desde pequeños, luego todo es más fácil.

   . Para extinguir algunas conductas que no consideráis apropiadas, nada mejor que los beneficios de la falta de atención. Si el niño, hace o dice algo, que no consideráis apropiado, para llamar vuestra atención, al ignorarlo, estaréis eliminando la posibilidad de que lo repita.

   Vuestra atención, es una poderosa herramienta educativa, que te permitirá que le sorprendas haciendo algo bien, y al tú decirle, “muy bien”, estás guardando tus juguetes, conseguirás, que el niño, vaya adquiriendo un poco de orden, responsabilidad…; tu hijo, volverá a repetir la conducta, que tú has reforzado, con tu atención selectiva, porque para él, captar tu atención es muy importante.

   . Sé que a algunos niños, es difícil sorprenderlos haciendo alguna cosa bien, pero los padres, han de esforzarse, por intentar pillar a su hijo, haciendo el intento de hacer algo bien. Lo que normalmente hacemos, es pillarlos haciendo algo mal, para corregirles, y enseñarles, y aunque esto es inevitable, deberíamos centrarnos mucho más, en ver, valorar, reforzar, las cosas que se le dan bien, las que hace mejor , así disminuiremos las que hace malamente.

   . Cuando venís del trabajo, no permitáis que con el beso del saludo, el niño acompañe la pregunta petición-exigencia: ¿mama, qué me has traído?

   . Que vuestro amor de madre, padre, no os ciegue, para reforzando las virtualidades de vuestro hijo, que sin duda las tiene, y muchas, seáis capaces de aceptar también sus defectos, para corregirlos, con paciencia, perseverancia, tenacidad, disciplina, y objetivamente.

   . Escuhar a vuestro hijo, tanto como podáis, pero no tenéis que darle la razón, cuando no la tenga. No permitáis, que su llanto, gritos, desaires, os manipulen.

   . Ser suaves, amables, cariñosos, compasivos, benevolentes, en la medida que podáis. Ello os hará más persuasivos, pero no olvidéis que a veces habréis de emplearos con formas menos suaves, más contundentes, con más firmeza, con dignidad y respeto, pero sin transigir.

   . Si los niños advierten debilidad en vuestro comportamiento, que os molesta enfadaros, estaréis renunciando al control de la situación y le daréis a ellos, la capacidad de manipularos, en su perjuicio.

   . Acudid periódicamente a las llamadas que os hagan desde el centro, al menos cuatro al año, la inicial de presentación y las recogidas de las notas en la evaluaciones, o cuando lo estiméis conveniente.

    Vuestros hijos necesitan que les demostréis, que estáis interesados en su marcha en el centro educativo. Sois el mejor refuerzo positivo, que pueden tener, al captar vuestra atención. Tened una actitud de cooperación con el tutor, y profesorado en general, evitando exculpar, sobreproteger, quitar importancia al asunto, si os llaman la atención por alguna acción de vuestro hijo.

   . Para evitarse problemas, nada mejor que prevenir. Preguntad diariamente a vuestro hijo, qué ha hecho en clase, qué tiene que estudiar, qué dificultades tiene, lo mejor del día…; ese diálogo sincero, hará mucho bien a vuestro hijo, que os percibirá como que además de quererlo, os interesáis, por su cada día…, sus aciertos, logros y errores.

   . Ayudarle a resolver alguna duda puntual, si lo estimáis conveniente, pero no caigáis en hacer por ellos, los deberes. Es su trabajo y su responsabilidad, y tu mejor ayuda puede ser, facilitarle un lugar tranquilo, libre de ruidos y distracciones, en el domicilio, para que de manera autónoma, vaya construyendo su propio aprendizaje. Que repasen y afiancen lo que han dado, cada día, preparando lo que toca el día siguiente, anticipándose, para que luego en los exámenes no tengan que darse grandes atracones. Esta tarea debe ser diaria y constante, para acabar convirtiéndose en un hábito, donde el estudiante ha de centrarse solo en sus estudios, que son su obligación.

   . Podemos supervisar sus tareas, o exigirle que escriba su plan diario de deberes, para en el supuesto de que incumpla, bien con excusas de que no tiene deberes, o que ya los ha hecho, sin ser esto cierto, perder los beneficios de los que disfruta habitualmente: ver televisión, juegos de video consola, utilización de móvil, teléfono, salidas, pagas, refrescos, bici, patines…, o alguna actividad extraescolar que sea de su agrado y que no quisiera perder.

   . Podéis ayudarle en los comienzos, a estructurar su tiempo, para que no pase horas muertas, viendo la tele, enganchado a juegos de video consola, o a muñecos móviles. Si os ven a vosotros leer, seréis su mejor modelo a imitar.

   . Respecto a la conveniencia o no de recibir clases particulares, mi opinión es que en estas edades, las dificultades que se presentan pueden solventarse con la ayuda del profesor de clase, salvo que éste indique lo contrario, en cuyo caso, es bueno seguir sus indicaciones, pues él, mejor que nadie, sabe el nivel, ritmo de aprendizaje, capacidades del alumno, y la conveniencia o no, de recibir una ayuda extra de clases particulares.

   En muchas ocasiones, son un pretexto, que el niño utiliza, para no aprovechar el tiempo, de la manera que debiera, en cuanto a la atención en clase, y su responsabilidad de seguir las indicaciones de cada profesor. Es por ello, que no se consideran en la mayoría de los casos, necesarias, ya que así, el alumno puede aprender a aprender por sí mismo, desarrolla su autonomía, su responsabilidad…, y de paso se implica más en su propio proceso de aprendizaje, no delegando ninguna responsabilidad, ni en el profesor que le da clases, ni en los padres, que no tienen que aprender por él, ni en el profesor que da las clases particulares.

   Algunos alumnos, comenzarán a aplicarse cuando se les diga que si los resultados no acompañan, darán clases particulares, que habrán de pagar de sus ahorros. Ante este panorama, no les queda más remedio, que esforzarse, y desarrollar el potencial que tienen.

   ADMINISTRACIÓN:

   . Urge hacer un pacto por la educación, donde sentar las bases, para consolidar los acuerdos sobre el papel de la educación en la sociedad actual: Valores que ha de transmitir, contenidos mínimos cognitivos en los diferentes ciclos de la educación obligatoria, para todo el estado español.

   . Concreción de los mismos, y seguimiento para de manera abierta y flexible ir haciendo los ajustes necesarios. No ha de confundirse, con el hoy tan de moda, relativismo cultural, donde la ambiguedad se ha impuesto, y para evitar la rigidez, el dogmatismo, se da paso a la permisividad, a la duda permanente, que desemboca en el casi todo vale, para al final, quejarnos de que hoy se están perdiendo los valores.

   Justificamos nuestra pasividad, mirándonos en espejos más amplios y globales:” es que en el contexto europeo, no podemos hacer nada “…

   . Proponer una cultura del esfuerzo, donde una mano lava la otra, no se lavan solas. No se pasa de un ciclo a otro, sin esfuerzo alguno, sin control de mínimos.

   . Prevenir la repetición, supone hacer el esfuerzo de preguntarse porqué, para después ir al cómo, poniendo los medios, materiales y humanos necesarios, no cayendo en la simplificación, de arbitrar leyes que la limiten.

   Habrán de revisarse y cuestionarse, la conveniencia o no de los apoyos, incluidos los apoyos a la integración, en base a su implicación, y no a rellenar horarios.

   . Que las ratios no superen los 20 alumnos. Si pueden ser quince mejor. Así, la atención al alumno, es más individualizada. El motivo lo sabe cualquier docente, que intenta respetar las capacidades de cada alumno, adaptándose no solo a los distintos ritmos de aprendizaje, sino a los distintos estilos, que a cada alumno, le va mejor, para aprender.

   . Lo de dar a cada uno, lo que pueda digerir, comprender, según sus necesidades, ya es bastante difícil, mucho más lo es, lo de exigir o pedir a cada uno según sus posibilidades. En base a estas dos últimas afirmaciones, existe la tendencia, bastante generalizada, de atender prioritariamente, a los alumnos que más necesidades y carencias tienen, y después para compensar, que la mayor parte del tiempo y atención del profesor se la llevan estos niños, solemos atender al otro extremo, que son los alumnos brillantes, quienes más nos satisfacen, porque son más atentos, comprenden mejor, nos refuerzan profesionalmente, ya que nos producen un cierto alivio y consuelo, a tanta prédica en el desierto. Esta tendencia habría que corregirla.

   . Como consecuencia de la situación anteriormente descrita, existe en las clases, una mayoría silenciosa, que al no presentar problemas no llama nuestra atención, ni nos atraen por no ser brillantes, que sufre una discriminación encubierta, al no ser lo suficientemente atendidos. Dentro de esta mayoría silenciosa, hay un grupo de niños, que suelen ser los” invisibles”, nunca molestan, están calladitos, y pocas veces, les damos la atención en tiempo y calidad del mismo, que merecen. Y lo necesitan y merecen tanto como el resto.

   . Por ello, pensamos que todos merecen nuestra atención, nuestro tiempo, por igual, porque todos tienen necesidades diferentes, y no hay unas más importantes que otras, ni unos alumnos más prioritarios que otros. ¿Porqué seguimos permitiendo, que el que más llore, más mame, quitándole el alimento, o la atención a otro?…

   . Lo de exigir a cada uno según sus posibilidades, es bastante engañoso, en el ámbito educativo. ¿Acaso los docentes, tenemos superpoderes, para descubrir y predecir las posibilidades de cada uno?

   Desde luego que no; esto lo saben bien, quienes llevan bastantes años, trabajando, y descubren para su sorpresa, que aquel niño, que habían minusvalorado en cuanto a sus posibilidades, de adulto es una persona con un potencial enorme, y con un éxito profesional y prestigio social  encomiable.

   No deberíamos, jugar a adivinos y etiquetar a la baja, antes bien, puestos a creer, da mejores resultados, creer en el ilimitado potencial humano de cualquier persona, y pensar que en cualquier momento, nos puede dar una sorpresa, en positivo.

   Si nuestras expectativas con el alumno son bajas, tendremos niveles de exigencia bajos, y el alumno no nos va a defraudar, de momento; rendirá poquito, porque en principio le es más cómodo. Además, que como sabe, que cuando lo evaluamos, separamos su esfuerzo del resultado, pondrá cara de esforzarse mucho, nos demostrará que tiene una buena actitud, participando con preguntas, haciendo como que trabaja…, y pasará a engrosar la lista, de los que podría haber aprendido mucho más, si le hubiésemos dejado claro, que el esfuerzo en aprender va unido a buenos resultados, como demostraría cualquier prueba de ciclo obligatoria, que le hubiéramos hecho.

   . Que el tutor se implique con el grupo el mayor número de horas, que pueda y que continúe al menos el ciclo, aunque no tenemos inconveniente, que si se desea, fuera de toda la etapa. Priorizamos la calidad y continuidad en la relación a tres bandas: alumnos-profesores-padres, porque pensamos, que se da una mayor implicación en el proceso educativo de los tres sectores, siendo éste un factor de prevención y resolución de problemas posteriores.

    Esto no obliga a ningún tutor a dar materias, para las que no se considere preparado. Para ello, están los especialistas; pero si un tutor, se considera capacitado, debe tener prioridad, para que pueda transmitir con entusiasmo, cualquiera de las materias del currículo.

   . La formación de enseñantes, hoy llamada maestros, ayer profesores de EGB, con su especialidad, debería ser lo suficientemente amplía, que tendría que tener un tiempo equivalente al de cualquier licenciatura. En ella, además de una amplia formación de base en psicopedagogía, debería abarcar una formación integral y global, ya que esta es la característica distintiva, de la E. primaria. Ello supondría, formación en música, E. física, como planes antiguos, además de ingles y nuevas tecnologías. Sin olvidarnos, de lo que siempre diferenció cualitativamente a los maestros de planes antiguos, sus buenas y amplias prácticas, en su periodo de formación, lo que supuso quizá, el orgullo de ser “maestros”, de saber enseñar, que generaciones posteriores, que tuvimos menor periodo de prácticas, éramos especialistas, siempre anhelamos, y reconocimos.

   Con estos maestros bien preparados, ya no serían imprescindibles, los especialistas, y se atendería de manera global, por áreas, no por materias; reforzándose la acción tutorial, que tan decisiva es, se estarían previniendo problemas, abandonos, en la etapa posterior de secundaria.

   . Es necesario que los instalados en las instancias superiores, donde se toman decisiones, en materia educativa, cada cierto tiempo, pisen la arena de la realidad y se actualicen, para así tener mejor criterio, ya que además de contar con una buena formación teórica, cuenten con una no menos importante, fundamentación práctica, que les permitirá un mayor ajuste a la realidad. Lo de propiciar un feedback, o retroalimentación.

   Esto que se suele hacer con los profesores, que trabajan en los Ceps (centro de profesores), que a los seis años, como máximo se les obliga a regresar a su trabajo de maestro, por un tiempo mínimo de dos años, para que tomen el pulso a la actualidad, para después volver a ser profesor de profesores, con mayor y mejor criterio, si lo desean, nos parece una medida muy loable, que debiera extenderse a otros ámbitos, como asesores, inspectores… y demás personas que perdidos entre papeles, y con el debido respeto, “desde la estratosfera”, tienen responsabilidades educativas, y no acaban de implicarse, con la relevancia deseable, por su falta de proximidad.

   . Los equipos externos podrían hacerse internos de centro, para implicarse más, siendo conveniente que en relación al psicólogo orientador de primaria, pedagogos de los Epoes, además de tener una amplia experiencia en la práctica docente educativa, en la etapa que pretenden asesorar, pongamos un mínimo de 15 años, para así tener autoridad moral y no sólo teórica en la comunidad educativa, tutorizasen de manera compartida a los alumnos más problemáticos, una vez efectuado diagnostico, para trabajando con los alumnos, hacer seguimiento y evolución del mismo, con vistas a la posible recuperación e integración al grupo ordinario.

   DOCENTES:

   Con mi reconocimiento más sincero y mi agradecimiento por lo bien que trabajáis, voy a permitirme recordar a los más jóvenes algunas sugerencias, que los veteranos hemos practicado, o al menos, hemos tenido en cuenta en nuestra actuación docente. No obstante, a los más veteranos hoy en activo, les voy a plantear unos temas que a mí, me han hecho reflexionar; puede que vosotros, estas cuestiones las tengáis más claras.

    Sé que siempre hemos tenido en cuenta el valor del esfuerzo, hemos construido a partir de los errores, hemos mejorado un pequeño aspecto cada día yendo paso a paso; nos ha gustado tratar de forma respetuosa a los alumnos, de manera sencilla y amable, porque sabíamos que eso les motivaba más.

   Cuando había que repetir, revisar, rehacer, ahí estábamos con nuestra tenacidad habitual. Empezábamos pidiendo pequeñas cosas, y superadas éstas, elogiábamos los logros, porque sabíamos que eso reforzaba el aprendizaje. Si alguno se resistía, nos juntamos con ellos, y por escrito, establecíamos un compromiso, que firmábamos y cumplíamos…

   Compañero, dime, ¿qué opinas de la promoción automática, o de la limitación legal a un año, el tiempo máximo de repetición?

   Sé que a ti, lo que te preocupa es poner los medios, para que el alumno tenga unos niveles mínimos en cada ciclo y también sé, que no te da miedo hablar de repetición.

    Que cuando el alumno, no sepa lo mínimo para avanzar en el ciclo siguiente, debiera repetir, por su bien, aunque la sociedad, erróneamente equipare la repetición a “fracaso”, y ello genere actitudes no deseables, en algunos alumnos que repiten, no así en otros.

   La ley te obliga a promocionar a un alumno, que tú sabes, no debería, ni por él, ni por los demás, que ven, que consiguen lo mismo quienes saben, que quienes no, y esto crea precedentes poco edificantes, lo del currículo oculto, que decíamos antes, que resulta desmoralizante para todos los que se esfuerzan, en el proceso educativo.

   Otra duda que tengo, es si ¿crees que la llegada de los especialistas, en primaria, ha mejorado la calidad de la educación en esta etapa? 

   Yo sé que los especialistas, suelen compartir su pasión por la materia que enseñan y eso es bueno. Pero, porqué se ha priorizado este aspecto sobre el aspecto relacional.

   Todos sabemos, que el especialista, ha de dispersarse, por muchos cursos, y cuantos más alumnos tienen, menos los conoce y menos se implica.

   Por cierto, cuando llega el especialista, tú tutor, has de irte a algunas clases a apoyar, para completar tu horario, o a sustituir. Permíteme alguna sugerencia. ¿Verdad que tú querrías apoyar al grupo que tú tutorizas, porque sabes mejor que nadie, cómo va cada alumno en destrezas básicas, y además estás más interesado que nadie, en que mejore?

   La sugerencia sería que tus horas de apoyo, además de ser  para tu grupo, sean intocables, para que haya continuidad, y no sea un parche más, para rellenar tu horario. Tendréis que diferenciar con claridad, estas horas de las disponibles para guardia o sustitución, en las que tú habrás de sustituir, si algún compañero falta. Si no falta nadie, entonces tú estarás de guardia, por si hay alguna incidencia…, pero no tienes porqué apoyar.

   Así, los profesores de apoyo, repito preferentemente a alumnos de su grupo, en su defecto a alumnos de mismo ciclo, pero siempre en destrezas básicas prioritariamente, y con continuidad e implicación, es decir, interés, y contacto con la familia, podrán hacer una labor más efectiva y tomada en serio, hasta tanto la moda de los especialistas, decaiga, y una nueva generación de maestros, bien preparados, recupere el gusto por estar el mayor tiempo posible, con su clase, en una relación tutorial, de las de antes, que dejaban “huella”, y gratificaban más.

   Hasta que esto sea posible, no estaría de más compañero, que vindiques tu derecho a estar el mayor tiempo posible, con tus alumnos, y atreverte a dar las materias para las que sí estás preparado, y de paso le permitís a los especialistas que den alguna materia distinta, para que no se rayen mucho, y vayan cogiéndole el gusto a dejar de ir de ambulante, y centrarse sobre menos alumnos.

   Gracias por tu paciencia al leerme y disculpar si he metido la pata, porque es lo que se suele hacer, cuando uno habla de lo que no conoce bien, y reconozco que yo ando alejado de primaria, aunque como recibo el fruto de vuestro trabajo, me he tomado tal licencia.

   Pero lo mejor está aún por llegar, después del verano, llegan los alumnos que han cursado primaria, de aquella manera, al instituto.

   Con sus maestros, a finales de mayo, hicieron una primera visita, que supuso una primera toma de contacto, para ir conociendo la situación, en que se encontrarían, en sus comienzos por secundaria.

   Tuvieron la oportunidad, de conocer además de las instalaciones del nuevo centro, algunas clases, en las que pudieron hacer un intercambio fugaz, con los alumnos de 1º de eso, que les informaron, que en el instituto, tendrán más profesores, más materias, más que estudiar, si desean aprobar.

  También, entre bromas y risas, advertían a los “noveles”, de la no conveniencia de pasarse, con tal o cual, profesor, “ya verás cuando te toque…”; pero en general, la impresión, que se llevan los futuros alumnos, de sus compañeros, es que no es para tanto, y que si uno estudia, irá bien; pero si se pasa, acabará expulsado..

   Con la autorización de: S. Sánchez García. http://rutas6.blog.com.es/

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