10. Prevención de problemas en los institutos: CONCLUSIÓN

6.gif

   Al margen de que le hayamos convencido más o menos, con estos planteamientos, si deciden que el cambio que desde aquí proponemos, va a ir de lo malo a lo peor, ya que dudan que se pueda hacer algo, que no sea la expulsión, con los alumnos excesivamente impulsivos, agresivos, poco empáticos, irrespetuosos, desafiantes, con tendencia a aburrirse con las actividades rutinarias, y a buscar excitaciones varias, bien mediante consumo de sustancias, o buscando peleas, o alguien de quién abusar…, dado que proceden de hogares rotos, desestructurados, grupos de amigos y subculturas varias, que alientan el uso de la violencia, como expresión de dominación y poder, incluso familias que enseñan valores contraculturales, como que está bien robar, engañar, pegar,…a los “pijos ricos”, “a los otros”, por el hecho de ser diferentes, al no situarse en la marginalidad. Si tampoco cree, que la mediación de los asistentes sociales, pueda conseguir algún cambio relevante, y que en consecuencia, es mejor tener a estos alumnos lejos del instituto, que no dentro, como reza el dicho “enemigo que huye, puente de plata”….

   Así las cosas, tengo que darle la razón, en que no creo que un delincuente juvenil vaya a mejorar por el solo hecho de integrarlo en una clase ordinaria. Antes bien, ejercerá una influencia perniciosa y no recomendable, para el resto del grupo, sobre todo, si es algo mayor que éstos, al presentarse contando batallitas e historias de sus fechorías, que causarán la admiración y deseo de imitarlas, ejerciendo un liderazgo poco positivo, sobre el grupo, que interferirá con el liderazgo que pudiera ejercer el tutor, en una dirección opuesta…

   La diferencia es que la casi totalidad de los alumnos cuando llegan hoy a los institutos, no son delincuentes, y lo que debemos pretender es que no lleguen a serlo, de ahí, que apostemos por hacer seguimientos de cerca, un tutor, varios años, a los alumnos difíciles, y otro profesor, como mucho.

   En este momento, estos alumnos peliagudos, no delincuentes, se pasan de muchas maneras, desde el matonismo, hasta pequeños hurtos, y faltas que le abocan hacia una temprana expulsión. El instituto casi no trabaja con ellos, solo sufre las consecuencias, de sus acciones socialmente inaceptables, y acaba excluyéndolos, aunque se podría decir, que son ellos mismos, quienes se autoexcluyen.

   Aunque sólo sea por evitar el “mal trato”, que les dan a otros compañeros, valdría la pena, que la sociedad, los docentes, nos movilizáramos vindicando prevención, que pasa por disminuir la ratios, continuidad en tutorías, adecuar agrupamientos a…, y demás medidas que se apuntan desde aquí, y otras que fueran factibles.

   Como esto va para largo, porque parece que a los políticos, la educación, no acaban de darle la importancia que tiene, pues al menos, voy a proponeros alguna medida, que vienen funcionando en varios institutos.

   Normalmente los alumnos de un grupo, están en su clase, y reciben a los 10 o 12 profesores, que les dan clase. Suelen pasar al menos 5 minutos, entre los cambios de clase, tiempo que los alumnos aprovechan para distenderse, ir al servicio, pedir apuntes, o “explotar”, si en la clase, hay varios difíciles, agrediendo a compañeros, destrozando y afeando inmobiliario del centro…, el caso es que como en este tiempo, no hay nadie que los controlen, se descontrolan…, y acaban liándola.

   Problema de masificación, sí, es verdad que en clases tan pequeñas, no se pueden meter tantos alumnos. Pero sobre todo, es un problema de falta de educación, y que pasan muchos profesores, por cada clase.

   Ante esto algunos centros optaron por que las clases fueran de los profesores. Es decir, que una clase es compartida por 2 o 3 profesores, siendo los alumnos, los que cambian de clase, según el profesor que les toque. Esta medida, ha acabado con el destrozo de inmobiliario de la clase. Sin embargo, no ha terminado con el “matonismo”, ya que en los cambios de clase, en los pasillos y patios, algunos ocultándose en la masa, aprovechan para gritar, amenazar, abusar,…etc.

   Aunque los profesores en los claustros, recordemos la conveniencia de la puntualidad, o la vigilancia, para evitar en lo posible estas conductas, no parece que hasta la fecha, estén dando los resultados deseados.

   Cuando hablamos de “mal trato”, entre compañeros, nos parece que es uno de los temas, que exigen una reflexión profunda, que provoca demasiado sufrimiento, por la sensación de impotencia y rabia, que experimenta el agredido, que no es “una broma”, como nos quiere hacer creer el agresor. Atrás, hemos señalado que no ha de consentirse.

   Hay muchos profesores, que están muy sensibilizados con este asunto, que se juntan con los alumnos que han sido víctimas, y buscan a los “matones”, para aclarar y mediar. He visto a varios compañeros, durante los recreos, juntándose con los alumnos, aclarando situaciones, acercando posturas, para que cada uno se ponga en el lugar de otro, llegando a acuerdos,…pero un profesor o tutor, tiene en los institutos demasiados cursos, demasiados alumnos por cursos, y demasiados siempre es demasiados…

   La solución que apuntamos desde aquí, es mejorar la calidad en la comunicación, para persuadir a los “matones”, o a aquellos alumnos cuyas conductas son inaceptables, a las familias de éstos, que precisen ayuda de los servicios sociales, y unas tutorías implicadas en el tiempo, y de menor ratio.

   Si no se hace nada, incluso en los centros Tic, cuando estos alumnos lleguen después de la expulsión, seguirán rompiendo ratones, teclados, enchufes, y seguirán fastidiando a los demás, porque la expulsión, no les importa, y todos habremos perdido, a corto plazo, algunos ordenadores no funcionan gracias al “torpedeo”, de estos alumnos MEJORABLES, y a largo plazo, porque alguno de estos alumnos, iniciarán unos caminos de difícil retorno, que supondrá un coste social altísimo, mucho mayor al coste que tendríamos si se invirtiera en ellos, preventivamente, en la infancia y adolescencia, que es cuando se están formando.

   Creo que la pelota caliente, ahora está en el otro lado, a quien corresponda que por favor, si algo puede hacer por mejorar la situación…., que al menos lo intente. Termino con una reflexión, que pretende desculpabilizar a padres, profesores, alumnos, administración..,y cuantas personas se hayan sentidos aludidas…

   Más a menudo de lo que desearía, me sorprendo dando órdenes, tipo “mili”, y aunque me excuso diciendo que con tantos alumnos, no hay otra forma de entenderse, no me es grato actuar así, mucho menos, lo será para mis alumnos. Es una suerte darse cuenta alguna vez, de los muchos errores, que debe uno cometer diariamente en sus interacciones con los alumnos. Me deja mejor disculparme ante ellos, y desde aquí pido disculpas, por los muchos errores cometidos en el pasado, con mis alumnos, y compañeros, de los que no fui consciente en su momento.

   También quiero agradecer a todos mis alumnos, lo mucho que me han enseñado. Ellos son mi principal fuente de aprendizaje. Con el agradecimiento a los compañeros que pacientemente aguantan mis torpezas y confiando que nadie sospeche que detrás de este texto, se esconde una sola crítica a ningún docente. Todo lo contrario, mis respetos, agradecimientos y reconocimientos a los muchos docentes, con los que he tenido la suerte de compartir “tablao”, y mi admiración por la mayoría de ellos.

   Soplan vientos de cambios, que se llevarán las nubes grises, nueva ley de educación, acompañada de manifestaciones grandilocuentes, nuevos tiempos, otros retos…, pero no olvidamos que la única forma de ganar la batalla con adolescentes difíciles, es ganándonos a ellos, su confianza y respeto, y eso exige tiempo, continuidad en la relación, y que los cambios bruscos, sin contar con los implicados, conducen a inevitables fracasos. Pero terminemos con buen humor, recordando aquel viejo chiste:

   Psicólogo: Deberías ser amable con Luís. Procede de un hogar roto.

   Profesor: No me sorprende. Luís es capaz de romper cualquier hogar. Y cualquier cosa añadiría yo, si no se trabaja con él.
   ¡Recibid un afectuoso saludo!
   Con la autorización de: S. Sánchez García. http://rutas6.blog.com.es/

Otros temas relacionados:
Agrupamiento de alumnos en 1º de ESO 
Comparativa que invita a la reflexión 
Otros artículos sobre los PROFESORES 

Enviar a un amigo
CD con 4 programas educativos: Lectura y ortografía, Valores humanos (1 y 2) e Inglés abierto

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: