Educación diferenciada: cuestión de pedagogía, no de ideología

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   David Chadwell, coordinador del Departamento de Educación de Carolina del Sur para el desarrollo de las escuelas públicas de Educación Diferenciada, considera que este tipo de enseñanza no debe entenderse como una cuestión política, ni como una regresión al pasado ni un pulso contra la coeducación, “simplemente como una opción, porque los niños y las niñas tienen distintas formas de aprender”.

   El profesor Chadwell ha sido invitado por la European Association Single-Sex Education (EASSE) en colaboración con entidades educativas para dar a conocer su experiencia en varias ciudades de España y Portugal. Su estancia en nuestro país se ha producido días después de que el Tribunal Supremo desestimara el recurso de casación interpuesto por la Junta de Andalucía con el objeto de retirar los conciertos económicos a doce centros andaluces de enseñanza no mixta.

   Según el experto estadounidense, “la educación diferenciada ha de quedar fuera del debate político y basarse en los resultados educativos”. Las diferencias en el aprendizaje deberían de ser tenidas en cuenta incluso en la escuela mixta para poder atender las peculiares necesidades de cada uno de los sexos. “La implementación de clases diferenciadas en una escuela pública –asegura- no supone un coste elevado”.

   Adaptarse al modo de aprender

   Según el informe PISA, en casi todos los países –incluidos algunos con tan buenos resultados como Finlandia- las chicas obtienen mejores notas en materias como comprensión lectora y los chicos en matemáticas. Chadwell ha estudiado estos datos y ha comprobado que los jóvenes de ambos sexos son capaces de llegar a los mismos conocimientos, lo que ocurre es que la forma en que aprenden es diferente y “es preciso educarles de forma diferente”. Cuando los chicos y las chicas reciben las clases de matemáticas y lectura adaptándolas a las peculiaridades de cada sexo, bien sea en colegios mixtos con clases diferenciadas o en colegios diferenciados, los resultados son mejores. La capacidad de motivación de los jóvenes aumenta a medida que avanzan los cursos y las cifras de abandono escolar disminuyen en la misma proporción.

   Por otra parte, los análisis realizados en Carolina del Sur ponen de manifiesto la brecha que existe entre chicos y chicas en las escuelas mixtas, mientras que esa distancia se reduce cuando la enseñanza es diferenciada. “Cuando se enseña por separado –dice Chadwell– los géneros se expanden y son capaces de llegar al máximo de su capacidad. Chicos y chicas son más libres para expresarse, participan más. Es preciso tener en cuenta que la palabra clave a la hora de educar a niñas es ‘conexión’ y la de los niños es ‘estructura’”. Tener en cuenta el sexo a la hora de educar es algo positivo y no una discriminación. “Todos tenemos la experiencia de que a un chico desordenado no puedes explicarle las razones por las que debe tener sus cosas recogidas. No te comprenderá. Sencillamente dirá: ahora no puedo, estoy ocupado jugando. Sin embargo, atenderá si le dices: te dije que guardaras las cosas. Como no lo has hecho, te doy diez minutos a partir de ahora para que ordenes ocho. Con una chica no funciona este sistema, sino el diálogo”.

   En este sentido, los colegios de enseñanza diferenciada son centros especializados en adaptarse al modo de aprender de chicos y chicas.

   Por razones de calidad y de libertad

   En Estados Unidos, en 2001 se aprobó con amplia mayoría bipartidista la reforma educativa llamada “No Child Left Behind”, uno de cuyos artículos facilitaba la enseñanza diferenciada en la escuela pública como una de las posibles medidas para mejorar el rendimiento académico. En 2006 se aprobó el reglamento que permite expresamente a las escuelas públicas enseñar de forma separada a chicas y a chicos, siempre que se dé a ambos sexos una educación “sustancialmente igual”. Entonces empezó la experiencia de centros o de aulas diferenciadas, para niños o niñas, en el estado de Carolina del Sur.

   David Chadwell ha sido el principal responsable de desarrollar el programa educativo estatal para la implantación de clases de educación diferenciada en todos los colegios públicos de este estado, incluyendo la preparación del profesorado y la formación de los padres. Desde que, en 2007, fue nombrado coordinador e impulsor de este proyecto por el Departamento de Educación de Carolina del Sur, los colegios single sex han aumentado en este estado de 40 a 160. Fomentando la educación diferenciada, también ha trabajado en Washington DC, Virginia, Texas, Tennessee, etc.

   Maestro desde 1992, David Chadwell ha trabajado como profesor de Primaria y especialista de medios de comunicación en Plymouth (Massachussets), ha sido profesor de Secundaria en una escuela internacional en China (Escuela Internacional de Tianjin) y, tras once años de enseñanza de aula, ha participado de 2004 hasta 2007 en uno de los denominados “Magnet program” (escuela especializada) con el primer programa de Escuela Secundaria para chicos en el Estado de Carolina del Sur. Es autor del libro A Gender Choice. Designing and Implementing Single-Sex Programs and Schools.

   Otra de las razones que subyace bajo la aprobación de esta ley es el respeto a la pluralidad, ofrecer a los padres la posibilidad de elegir esta opción. Para David Chadwell, “poder elegir libremente es fundamental para todas las personas, incluyendo a padres, alumnos y profesores. Esto les hace más responsables de los proyectos porque ellos han elegido este modelo entre varias opciones válidas. Además, en democracia, si una parte de la población solicita un modo de educar diferente, el sistema debe proveer los medios para satisfacer esa demanda”.

   Obviamente, este tipo de enseñanza supone un desafío para los profesores, advierte Chadwell. “La formación del profesor es importante. Los profesores tienen que aprender cómo se pueden optimizar las potencialidades de los alumnos a partir del conocimiento de las peculiaridades de cada sexo”.
   “Desconcertado”

   Chadwell no ha ocultado su extrañeza ante las cortapisas que se pretenden imponer a este tipo de escuela en España y animó a sus promotores a continuar trabajando para ampliar el marco de libertad educativa.

   No hay que olvidar que a comienzos de febrero, el Tribunal Supremo confirmó la sentencia de la sección tercera del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que, en noviembre de 2009, suspendió de forma cautelar las órdenes dictadas por la Consejería de Educación que amenazaban a doce centros concertados de enseñanza diferenciada de Andalucía con retirar el concierto económico a menos que en el curso 2010-2011 se transformaran en mixtos.

   Además, el Supremo condenó a la Administración educativa a pagar las costas derivadas del proceso, que ascienden a un máximo de 3.000 euros.

   La Confederación Española de Centros de Enseñanza en Andalucía (CECE-Andalucía) considera que se trata de “un paso más en la defensa del pluralismo educativo instaurado en nuestra Constitución”.

   Por Cristina Abad Cadenas. Con la autorización de: www.aceprensa.com
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One Response to Educación diferenciada: cuestión de pedagogía, no de ideología

  1. jorge dice:

    Interesante. Me gustarìa conocer más sobre educacion diferenciada.

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