Personalidad: Ponerse en el lugar de los demás

   «Había un joven que llevaba tres o cuatro minutos paseando una y otra vez por delante de la oficina y mirando al interior. Por fin –cuenta William Saroyan– entró y fue al mostrador. Spangler lo vio y salió a atenderlo. El joven sacó un revólver del bolsillo derecho del abrigo y lo sostuvo con manoSigue leyendo “Personalidad: Ponerse en el lugar de los demás”

Tengo cuatro años

   “Papá, ¡el niño sale volando!”. Contamos un cuento a nuestro hijo y nos hace gracia que todavía confunda realidad y fantasía. Ahora tiene cuatro años y está en pleno desarrollo de su inteligencia. Su imaginación parece ilimitada, y también la confianza en los padres, seres omnipresentes que pueden solucionar cualquier problema de su vida. DeSigue leyendo “Tengo cuatro años”