La importancia del deporte antes de los 8 años

11.gif

   Moverse es una necesidad fisiológica en todas las edades de la vida del ser humano. Y cuanto más joven es la persona, más necesidad tiene de moverse y más beneficios físicos y psicológicos obtiene. Por eso es tan importante que nuestro hijo se mueva a sus anchas y pueda desarrollar todas sus capacidades motrices. Esta actividad también favorecerá su autoestima, la autonomía y la seguridad en si mismo.

   Cuando nuestro hijo cumple 8 años pensamos que ha llegado el momento de apuntarlo a hacer algún deporte. Pero ¿por qué a los 8 años? Los profesionales del mundo de la educación y del deporte (profesores de Instituto, profesores de primera etapa, monitores y entrenadores en clubes, gimnasios y centros deportivos) coinciden en afirmar que los 8 años es un poco tarde para empezar a practicar algunos deportes. A partir de los 8 años, muchos niños que practican deportes con asiduidad acostumbran a presentar deficiencias en la realización de diversas destrezas y habilidades que se consideran básicas. Los chicos que muestran unos niveles aceptables o destacados al final del proceso son los mismos que en el momento de iniciar la actividad deportiva (8-10 años) ya se manifestaban por encima de sus compañeros; y de igual modo ocurre con los que presentan un nivel psicomotriz deficiente.

   Y no estamos hablando de niños con aptitudes excepcionales para el deporte que pueden llegar a ser deportistas reconocidos. No se trata de que los 8 años sea una edad tardía para empezar a entrenar a un campeón, ni que los campeones deban comenzar a practicar el deporte cuando son bien pequeños. Estamos hablando de niños y niñas con aptitudes normales y con un desarrollo normal, a los que se aconseja comenzar a desarrollar su movimiento, coordinación y psicomotricidad cuanto antes, porque cuanto antes lo hagan, más fácilmente aprenderán y más rápidamente dominarán los movimientos básicos que les permitirán aprender nuevos deportes más complejos.

   Por eso afirmamos que las edades comprendidas entre los 7 y los 10 años en que los profesores de educación física inciden por primera vez en los alumnos, son excesivamente tardías, ya que en esta edad muchos chicos presentan una serie de deficiencias generalizadas en lo que consideramos destrezas básicas. Estas carencias podrían responder a determinadas diferencias personales, pero fundamentalmente aparecen por una pobre o nula estimulación en edades tempranas (provocada entre otros aspectos por los hábitos de vida existentes en nuestra sociedad).

   Podemos echar un vistazo a la cotidianidad de la mayoría de niños de hoy en día y nos daremos cuenta de la cantidad de motivos que cortan y limitan el desarrollo psicomotriz de nuestros hijos:
· Drástica reducción del tiempo libre: Nuestro hijo se encuentra “programado” de forma casi total para poder realizar todas las actividades que se le exigen (incluso durante el fin de semana): horario escolar, estudio y deberes en casa, actividades extraescolares, grupos excursionistas, tiempo de juego personal, de alimentación y de relación con los padres.
· Reducción progresiva de los espacios libres a los que tiene acceso nuestro hijo. Este factor tiene su extremo negativo en las grandes ciudades, donde generalmente no existen espacios donde ejercitar de forma libre y espontánea su motricidad.
· Desaparición de la autolocomoción: Debido a las distancias y a las “prisas”, nuestros hijos bajan de casa en ascensor, van y vuelven del colegio en coche (o en autocar), y de igual modo se desplazan a las actividades extraescolares que tienen asignadas.
· Sobreprotección de los hijos por parte de sus padres: Existe una hipersensibilidad ante cualquier tipo de riesgo para nuestro hijo (a veces por mínimo que sea) que provoca la prohibición de que realice actividades que resultan absolutamente naturales y espontáneas: subir y bajar escaleras ellos solos, jugar por el suelo, correr por el parque, etc.
· Juegos y diversiones “estáticas”: juegos de ordenador y vídeoconsolas que, además de ser totalmente estáticas, presentan características poco socializadoras.

   Por eso resulta obvia la necesidad de iniciar las actividades deportivas de nuestro hijo en etapas anteriores a las que se acostumbra a hacer actualmente: 0 a 3 y 4 a 8 años.

   Para desarrollar una actividad física sistemática y eficaz en estas edades tempranas es necesario revisar la metodología y las formas de trabajo que se utilizan habitualmente. En el deporte para niños a partir de 8 años, se emplea un estilo de enseñanza muy directivo, en el que el niño debe adaptarse a un ritmo impuesto, y se encuentra obligado a realizar los ejercicios que el profesor indica en cada momento. Esta metodología no es la más adecuada para niños más pequeños, y se debe encontrar un nuevo enfoque en el desarrollo de la actividad más adaptado a sus características. Una de las líneas más importantes a seguir es que se debe permitir al niño decidir, improvisar y/o repetir los ejercicios que más se ajustan a sus preferencias y características. De este modo se consigue que participe de una forma activa y libre en los ejercicios y que se sienta capaz de alcanzar los “grandes retos” que él mismo va planteándose durante la sesión.

   Escola Esportiva Brafa

    Con la autorización de: ww.solohijos.com
———–
Preparados, listos ¡ya!
El tiempo libre
Otros artículos de REFORMAS
Lectura comprensiva para los mayores
Natural Deporte & Salud -8 Años

Enviar a un amigo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: