La transexualidad

A veces uno llega tarde, y resulta que ya hay varias leyes autonómicas del tipo que se debate estos días en la Comunidad Valenciana, algo así como Ley Integral Valenciana de la Transexualidad. Los textos de todas ellas vienen a decir lo mismo: que la decisión sexual será propia de la persona, es decir que uno será hombre o mujer por decisión propia ¡y ya está! Que los menores podrán tener el tratamiento hormonal y quirúrgico necesarios para ajustarse a su identidad sexual, siempre y cuando un juez así lo decida (sus padres no podrán opinar, ni mucho menos decidir) y también algunas cosas peligrosas como la llamada “inversión de la carga de la prueba” en los casos de maltrato o vejación a los transexuales; por ejemplo si un alumno transexual es suspendido, podrá acusar a su profesor de que lo ha hecho por su circunstancia de transexual, y será este el que tendrá que demostrar que no es así. Los transexuales son una minoría desprotegida y debe ser protegida por las leyes, eso dicen estas. Esto plantea situaciones curiosas, por ejemplo en el caso de los servicios públicos y con ellos me refiero a los urinarios, inodoros, W.C. y demás. ¿Dónde va un transexual que nació hombre pero se siente mujer, a hacer pipí?

¡Ahhhhhhh! ¡Ahí te quiero ver, escopeta! O bien en aquellos casos donde hay separación por sexos, como el deporte (El COI lo tiene claro, se hace un recuento de cromosomas y si aparece el cromosoma Y es un hombre, aunque tenga más delantera que el Barça; y si no aparece es mujer aunque tenga barba y pelo en el pecho). O en los vestuarios de instalaciones deportivas, piscinas, etc.

En primer lugar hay que tener las ideas claras: NO HAY CAMBIO DE SEXO. Uno nace hombre o mujer y punto. Y es hombre o mujer hasta que se muere, y punto. Las razones son de tipo cromosómico, genético, fisiológico y psíquico, y tan evidentes que no merece la pena enumerarlas. Que a base de hormonas algunos hombres consigan aumentar sus pechos, y con cirugía, castrarse, no significa que eso sea un cambio de sexo.

¿Qué pasa con los cromosomas, con los genitales internos y con la mente? Luego no existen los transexuales, hay algunos hombre que pueden decir que son mujeres y viceversa, pero por el alma de la abuela, sin más razones.

En segundo lugar, según Wikipedia (Cojamos el dato con pinzas) la estimación de transexuales en España es de 2.087 personas, pocas en principio para tanta Ley Integral. También se dijo, cuando se aprobó la Reforma del Código Penal sobre el aborto, que había muchísimas madres que morían en la clandestinidad, y yo que sé. Se aprobó la Reforma y el año 1986 hubo 16.206 abortos, el año 2010, 113.031 y el año 2014 94.796. Se convirtió un problema importante pero reducido, en un problema mayúsculo, y en un buen negocio, claro. Podría ser que dentro de unos años, por aquello de las modas (hay ya un “taller” de “DRAG QUEEN”, financiado por la Comunidad Canaria con fondos públicos, claro), tengamos un número de los llamados transexuales, impresionante; y seguro que habrá quién saca partido de ello. Si alguien piensa que un país lleno de transexuales es una buena noticia, por favor, que vaya pidiendo cita en el sillón del psiquiatra.

Alejandro Pérez Benedicto

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