Redimir a un hombre

   Una tarde de octubre de 1815 un hombre hambriento y cansado llega caminando a la ciudad. Desesperado porque en los albergues no le admiten y no sabe dónde pasar la noche, Jean Valjean llama a la puerta de una casa. Cuando le abren, se presenta: «Señores, soy un ex presidiario. He pasado diecinueve años enSigue leyendo “Redimir a un hombre”